Llegará el día en el que
la maldición del Altísimo
no será tolerada por más tiempo,
en el que el Linaje de Caín llegará a su fin,
en el que la Sangre de Caín será débil
y en el que no habrá Abrazo
para más Chiquillos,
pues la vitae correrá débil como el agua
y su poder desaparecerá para siempre,
Y será en ese momento cuando sepas
que la Gehenna es inminente.


La muerte... es sólo el principio


¡Insolente mortal! ¡Te he ofrecido la inmortalidad y la has rechazado miserablemente! En fin, allá tú con tu patética existencia... El día que yazcas en tu lecho de muerte, maldecirás la hora en que rechazaste mi oferta, y mientras tu cuerpo se pudra en el fondo de la tierra, yo seguiré disfrutando de los placeres de la vida por toda la eternidad... Que tú rechazaste...



¿Quieres otra oportunidad?